Era una tarde fría de Diciembre. Entré por la puerta y encendí la luz. Mientras, iba desprendiéndome poco a poco de mi ropa de abrigo. La colgué en el perchero, me miré en el espejo de la entradita e hice un par de muecas y burlas frente a él, para recordarme... bueno, para hacer el bobalicón más que nada.
De repente mi jueguecito con el espejo acabó, advertí una melodía que provenía de alguna de las habitaciones del pasillo.
Abrí la puerta que daba a éste y me encontré con un sendero de ropa que llegaba hacia el cuarto de baño.
Sería invierno pero el calor que sentía en mi cuerpo era de pleno agosto. Fui a mi cuarto rapidamente, sin hacer ningún ruido. Me desvestí y fui inmediatamente al baño. Eras tú.
Abrí la puerta del baño, con mucho disimulo. Tu silueta, borrosa tras la mampara, se aclaraba los restos de jabón, y la música de tu móvil bailaba con el vaho en los azulejos del baño.
Yo envidiosa de la música y el vaho, quería bailar contigo.
Tu silueta se paralizó, y la música con ella. Tanta sincronización provocó mucha excitación en mi. Abrí sin miedo la mampara de la ducha y tú, al ver mi cuerpo desnudo, te excitaste también.
Ya solo se escuchaba el agua cayendo por nuestros cuerpos desnudos. Sin mediar palabra, comencé a besarte, a comerte. Mi mano intuía tu deseo, y bajó hacia tu entrepierna, para juguetear con tu pene , que se hinchaba por momentos.
Me empotraste contra la pared, tus ojos irradiaban deseo, y los míos tambien. Tus ojos me pedían lo que tu boca callaba...y tan húmedos. Tan húmedos los dos. Mis pechos, excitados, subiendo y bajando por la respiración entrecortada mientras caía el agua y besabas mi cuello. Me encantaba sentir tu erección.
Tus labios, antojándose con los míos. Los míos saciándose con los tuyos.
Sin decir nada, te miré. Ahora quien tenía los pantalones era yo. Bajé hacia tu cintura suavemente, hasta que mis rodillas se posaron sobre el suelo de la ducha. Te besé, te sentía. Hasta tener tu sexo muy cerca mi cara. Te acaricié los genitales mientras con mi boca te comía suavemente...arriba y abajo, succionando, arriba...abajo...Noté como tu respiración y tu pulso comenzaban a alterarse.
Me pediste que parara, tu también querías jugar...
Cuando me levanté fuiste directo a mis pechos, los masajeabas y comías, los recorrías con toda tu boca. Querías robarme algún que otro suspiro. Adivinaste donde tenías que tocarme, mis jadeos te advertían ya de mi excitación incontrolada.
Me miraste e introduciste dos de tus dedos en mi boca, que yo chuperreteé sin disimulo alguno. Mis ojos te pedían acción y tú...me la diste.
Descendió tu mano hacía mi sexo y comenzaste a masajearme el clítoris sin miramientos, sabías lo que quería y me lo diste. Te dedicaste en cuerpo y alma a complacerme,descendiste y saboreaste todo lo que tenía para ti.
Yo, que ya no me tenía en pie, las piernas me temblaban y tú con tanto amor que entregarme...Te levantaste, me diste la vuelta y mirando mi bonito culo me dijiste al oído: Ahora vas a gritar de verdad.
Noté como tu sexo se introducía sin problema en mi, colonizándome hasta el fondo. Con una mano, agarrabas mi cadera, con la otra sobabas fuertemente mi pecho. Mientras, nuestros cuerpos guerreando y luchando, chapoteando en cada embestida de tu cadera contra mi culo. Cada vez más rápido, más fuerte, más gemidos. Soltaste mi pecho y me agarraste del pelo con fuerza, pero sin hacerme ningún daño, y echaste mi cabeza hacía atrás para lamerme el cuello.
El fuerte sonido de tu cadera contra mi culo no cesaba y buscaste colonizarme desde otros ángulos y posturas, dejando que tu pene jugara dentro de mi.
Quisiste cambiar de postura entonces y entre jadeos me diste la vuelta, me agarraste de los muslos y me empotraste contra la pared. Comenzó de nuevo el juego. Rápido y fuerte, nuestros corazones cantaban al unísono. El sexo contigo, siempre es salvaje. No paré de mover mi pelvis, de gritarte, de agarrarte el pelo, de rogarte: ¡más fuerte!. Yo botando continuamente, hasta que exploté. Exploté y me rendí a ti, todos mis músculos se contrajeron y se relajaron en cuestión de segundos.
Me hiciste bajar, tú aún no habías acabado. Por lo que di todo de mi. Te succioné el sexo con pasión, te masturbé y tú delirabas. Tocabas el cielo. Me la metí entera y me advertiste de lo que se aproximaba, puse mis pechos cerca de tu pene sin dejar de masturbarte y allí estaba el confeti de semen que tenías reservado para mi, y sobre todo para mis pechos.
Terminaste y te derretiste en la bañera hasta acabar sentado. Te besé en la frente y al rato nos duchamos.
The bad shit. The good shit...
"Si tengo algo que hacer, alguien que me ama y a quien amar el resto de las cosas pueden esperar"
domingo, 3 de marzo de 2013
Si
Si no tuviera el pelo largo y enredado,
si mis labios no fueran carnosos,
si mi sonrisa estuviera rota y cansada,
si mi piel no fuera tan suave,
si mis senos silenciaran,
si mis piernas fueran sólo huesos,
si mis dientes fueran negros y mi cara se agrietara,
si mis caderas no sonasen,
si mis brazos no fueran fuertes,
si se aclararan mis ojos,
si mis cejas se juntaran formando solo una,
si mi nariz se achatara,
si mi frente fuera estrecha
y mi espalda fuera demasiado recta,
¿te enamorarías de mi alma?
martes, 11 de diciembre de 2012
No entiendo tus ojos si no me miran.
No entiendo tus labios si no están los míos para humedecerlos.
No entiendo tu pelo si no es una prolongación de mi cuerpo.
No entiendo tus manos si no acarician mis rincones más exquisitos.
No entiendo tus hombros si no están mis piernas temblando de amor encima de ellos.
No entiendo tus dedos si no inventan aterciopeladas melodías con mi cuerpo.
La pasión y el deseo son los que no me dejan entender.
¡Ayúdame a entender esas partes de ti, sin mi!
Tampoco tu deberías entender mi cuerpo desprendido del tuyo.
A pesar de los kilómetros somos uno.
No entiendo tus labios si no están los míos para humedecerlos.
No entiendo tu pelo si no es una prolongación de mi cuerpo.
No entiendo tus manos si no acarician mis rincones más exquisitos.
No entiendo tus hombros si no están mis piernas temblando de amor encima de ellos.
No entiendo tus dedos si no inventan aterciopeladas melodías con mi cuerpo.
La pasión y el deseo son los que no me dejan entender.
¡Ayúdame a entender esas partes de ti, sin mi!
Tampoco tu deberías entender mi cuerpo desprendido del tuyo.
A pesar de los kilómetros somos uno.
lunes, 10 de diciembre de 2012
El romance de las gárgolas.
Quiero quedarme en este mundo. Envuelto por terciopelo azul y nubes que ríen al verme pasar. Caminar por este sendero, oír el crujido de las hojas secas al pisar. Correr por bellos campos tintados en un bonito color verde manzana, y jugar con las mariposas.
Mírate, como has cambiado. ¿Dónde está el niño que solías ser?
Quiero perderme y jugar con mis ángeles imaginarios, buscar en mis bolsillos y encontrar un croissant relleno de chocolate,y comérmelo...Sí, saborear el cacao y el hojaldre sin importarme si engordaré, pensando confiada que las calorías son bichitos que dan calor. Correr hacia casa con la única preocupación de ver mi serie favorita. Y enfadarme porque papá no me quiere dar helado en invierno.
Jugar con las muñecas y repetirme que nunca me maquillaré ni me pondré tacones, porque no tengo motivos por los que esconderme tras tanto polvo y estoy orgullosa de mi estatura.
¿Quíen eres? ¿Dónde está el niño que solías ser?
Quiero irme allí, donde el único pecado posible es la inocencia, la fe. Creer en un mundo en el que se abre la pena como el pan recién horneado y expulsa el mal humeante en su interior, abrir la felicidad y la risa como una naranja, exprimir y compartir el jugo con los demás que también se alegran de tu verdad.
Allí donde se quiere, como se quiere a la familia. Sin compromisos, sin rencores. Obviar el amor y ponerle en vez de quitarle los pétalos a una margarita.
Te quiero, te doy, te entrego. Porque te quiero así. Porque me tienes, porque te tengo.
Me aterra el mundo que se erige encima de este. Con esas sonrisas interesadas, con tanta alma desgastada.
¿Dónde estáis? ¿Dónde estáis niños?
Me aterra el mundo en el que esas bocas hablan para herir.
Tú, que me lees, deja que el niño que llevas te guíe ... su intención es buena.
No crezcas como nos lo han fijado, no crezcas como es conveniente en este mundo de estrés y extrema madurez.
Vive, recoge flores, recreate buscando mundos en un caleidoscopio.
Piérdete en ese mundo donde, ¿por qué no? existe un romance entre gárgolas.
Mírate, como has cambiado. ¿Dónde está el niño que solías ser?
Quiero perderme y jugar con mis ángeles imaginarios, buscar en mis bolsillos y encontrar un croissant relleno de chocolate,y comérmelo...Sí, saborear el cacao y el hojaldre sin importarme si engordaré, pensando confiada que las calorías son bichitos que dan calor. Correr hacia casa con la única preocupación de ver mi serie favorita. Y enfadarme porque papá no me quiere dar helado en invierno.
Jugar con las muñecas y repetirme que nunca me maquillaré ni me pondré tacones, porque no tengo motivos por los que esconderme tras tanto polvo y estoy orgullosa de mi estatura.
¿Quíen eres? ¿Dónde está el niño que solías ser?
Quiero irme allí, donde el único pecado posible es la inocencia, la fe. Creer en un mundo en el que se abre la pena como el pan recién horneado y expulsa el mal humeante en su interior, abrir la felicidad y la risa como una naranja, exprimir y compartir el jugo con los demás que también se alegran de tu verdad.
Allí donde se quiere, como se quiere a la familia. Sin compromisos, sin rencores. Obviar el amor y ponerle en vez de quitarle los pétalos a una margarita.
Te quiero, te doy, te entrego. Porque te quiero así. Porque me tienes, porque te tengo.
Me aterra el mundo que se erige encima de este. Con esas sonrisas interesadas, con tanta alma desgastada.
¿Dónde estáis? ¿Dónde estáis niños?
Me aterra el mundo en el que esas bocas hablan para herir.
Tú, que me lees, deja que el niño que llevas te guíe ... su intención es buena.
No crezcas como nos lo han fijado, no crezcas como es conveniente en este mundo de estrés y extrema madurez.
Vive, recoge flores, recreate buscando mundos en un caleidoscopio.
Piérdete en ese mundo donde, ¿por qué no? existe un romance entre gárgolas.
domingo, 4 de noviembre de 2012
Me matan
Me quedan pocas palabras, tan solo poseo las más básicas, las necesarias. Tengo un cajón llenito, a rebosar de ellas, pero básicas. Las suficientes...para comunicarme.
Mínimas palabras,mínimo conocimiento.
Ya a penas escribo,a penas reflexiono; no por falta de sentimiento, simplemente se han ido.
¿Quienes? Aquellas, las burlonas. Aquellas, las malditas. ¿Quienes? Aquellas, aquellas...palabras.
¿Por qué? Se fueron. Volaron. Se disiparon. Desaparecieron.
Se han ido con Él. Tras Él. Se encuentran en su sonrisa, en sus párpados, en sus cicatrices, en la punta de sus cabellos, de la yema de sus dedos. Se encuentran en Él. Mi esencia en su ser.
<<¿Que queréis?>>Suele preguntarles.
Mis palabras son sus pequeños demonios. Sus desvarios.
Ahora mis ideas se apelmazan, y sus besos, entre kilómetros...me matan.
Mínimas palabras,mínimo conocimiento.
Ya a penas escribo,a penas reflexiono; no por falta de sentimiento, simplemente se han ido.
¿Quienes? Aquellas, las burlonas. Aquellas, las malditas. ¿Quienes? Aquellas, aquellas...palabras.
¿Por qué? Se fueron. Volaron. Se disiparon. Desaparecieron.
Se han ido con Él. Tras Él. Se encuentran en su sonrisa, en sus párpados, en sus cicatrices, en la punta de sus cabellos, de la yema de sus dedos. Se encuentran en Él. Mi esencia en su ser.
<<¿Que queréis?>>Suele preguntarles.
Mis palabras son sus pequeños demonios. Sus desvarios.
Ahora mis ideas se apelmazan, y sus besos, entre kilómetros...me matan.
miércoles, 16 de mayo de 2012
Mi criatura lanuda
La atmósfera sexual era palpable, visible en cada rincón de la habitación.
Nacían flores de nuestros brazos, y morían en el roce de nuestros labios.
A él en cambio le crecía el amor...besos en el sexo, superior...
Durante mucho tiempo estuvo tocándome, sus manos de escultor fueron poco
a poco recorriendo todo mi cuerpo, desde mis pies hasta el lóbulo de mi oreja.
Paseó por todas mis geografías, las deseó y acto seguido las conquistó.
Cada movimiento de sus yemas me moldeaba, ¡a su gusto!¡Como en realidad quería que fuera!
Y entonces, en cada beso y caricia...me dejé llevar.
Al día siguiente no me conocía ni la madre que me parió.
Era rubia con la piel más pálida que nunca, media diez centímetros más, tenía las manos finas;
como de pianista.No respetó ni mi boca si acaso lo que más le gustaba.
¿Tendré que hacerme un nuevo dni? De él, ni rastro. ¿Dónde estás, pequeño Unai?
domingo, 15 de abril de 2012
Canto a la vida
La vida suena en este lugar;
en el viento que te acaricia al caminar,
en el candor de unas manos antes de amarte,
en versos olvidados que se apolillan allá.
La vida suena en este lugar,
en este poema...
en este poema la oirás.
Grita y rie,
¡qué la vida existe!
en las carcajadas que inventan nuestras risas
¡Grita!¡Rie!
¡No estamos condenados,
como los pájaros a vivir en el cielo!
¡Corre, respira y vive
que el sol y la vida son amigos
del alma que escribe!
en el viento que te acaricia al caminar,
en el candor de unas manos antes de amarte,
en versos olvidados que se apolillan allá.
La vida suena en este lugar,
en este poema...
en este poema la oirás.
Grita y rie,
¡qué la vida existe!
en las carcajadas que inventan nuestras risas
¡Grita!¡Rie!
¡No estamos condenados,
como los pájaros a vivir en el cielo!
¡Corre, respira y vive
que el sol y la vida son amigos
del alma que escribe!
sábado, 14 de abril de 2012
Días de insomnia
Llevaba días durmiendo una o dos horas.
Caminaba desquiciada rodeando la mesa del salón,
presa del nerviosismo acumulado.
No sé si fue el café o todas aquellas lágrimas
que se acumulaban en mis párpados.
Cansada ya, de pensar y de añorar lo que nunca pasó,
anduve como bebida por el pasillo,
sin pensar en los miedos
que se esconden en la oscuridad,
hacia mi habitación.
Me quité la bata y encontré en mi bolsillo una manzana,
la dejé encima de la mesilla como pude y me acosté.
( Digo 'me acosté' porque no dormí,
solo pensé, deliré y tuve pesadillas con los ojos abiertos )
A eso de las 6.30 am saqué el brazo de entre las sábanas
y lo estiré hasta alcazar aquella belleza frutal
que reposaba en mi mesilla.
El brazo se heló, estaba como ausente, no lo sentía.
Aún estando mi brazo inerte, lo adentré en mi cama junto con la manzana,
coloqué la almohada y mi cojín de plumas de forma que, el frío de fuera no entrara en ella.
Y allí dentro saboreé aquella sabrosa manzana verde,
la disfruté aún con dificultades al respirar,
la disfruté. Fue fantástico, quizás lo mejor de mi noche.
Por la mañana me levanté y me miré al espejo.
Acaricié mi reflejo y le di un beso tímido,
abrí el grifo y el agua en mis manos me recordó a cuando era niña y jugaba en la bañera,
ahogué este pensamiento cuando mi cara se sumergió en el lavabo,
entonces, mojada, acerqué mi cara al espejo,
y lo besé, lo besé apasionadamente,
¡esos besos fríos y babosos en el espejo que nunca podré olvidar!
Mi lengua jugaba con el cristal, salivaba, salivaba mucho,
pero no me excitaba en absoluto, tampoco me gustaba,
pero el besar el cristal fue un frenesí incontrolable.
Mi Alma, sentada en el wc me miraba,
¿qué clase de atrocidad estaba cometiendo?, me dijo ella.
Tras soltar aquella pregunta, del todo incontestable, se fue y desde entonces no ha vuelto,
-tampoco he vuelto a ver amanecer-.
Yo seguí, besando esa parte de mi, buscando cariño en el espejo.
Descontenta fui a buscar otros labios que no fueran los míos,
salí del cuarto de baño y besé a la pared,
aquella pared fría y rugosa del pasillo,
amarillenta...como enferma.
Palpé,mientras la besaba, toda esa piel de gotelé que la cubría.
De repente una llave hincandose en una cerradura me sobresaltó.
Deje de besar la pared. Mi lucidez despertó.
¿Qué buscaba al besar seres inertes?
Corriendo fui al cuarto de baño, sumergí de nuevo mi cara en el lavabo.
Me vestí confundida, con los calcetines en la boca y las botas en la mano recorrí apresuradamente el pasillo
hasta llegar a la cocina.
Sentada en el suelo, lloré un poco, me puse los calcetines y apretando los dientes, las botas.
Me levanté, limpié las lágrimas del suelo. Abrí la lacena y busqué un espidifén, lo encontré.
Tomé un vaso, lo llené de agua, abrí el sobrecillo y lo disolví. Haciendo un palillo con el envoltorio del medicamento, me bebí aquel agua turbia.
Cogí los cascos, el abrigo y salí de casa.
Era otro día más. Otro día más y uno menos que llevarse a tu boca.
Caminaba desquiciada rodeando la mesa del salón,
presa del nerviosismo acumulado.
No sé si fue el café o todas aquellas lágrimas
que se acumulaban en mis párpados.
Cansada ya, de pensar y de añorar lo que nunca pasó,
anduve como bebida por el pasillo,
sin pensar en los miedos
que se esconden en la oscuridad,
hacia mi habitación.
Me quité la bata y encontré en mi bolsillo una manzana,
la dejé encima de la mesilla como pude y me acosté.
( Digo 'me acosté' porque no dormí,
solo pensé, deliré y tuve pesadillas con los ojos abiertos )
A eso de las 6.30 am saqué el brazo de entre las sábanas
y lo estiré hasta alcazar aquella belleza frutal
que reposaba en mi mesilla.
El brazo se heló, estaba como ausente, no lo sentía.
Aún estando mi brazo inerte, lo adentré en mi cama junto con la manzana,
coloqué la almohada y mi cojín de plumas de forma que, el frío de fuera no entrara en ella.
Y allí dentro saboreé aquella sabrosa manzana verde,
la disfruté aún con dificultades al respirar,
la disfruté. Fue fantástico, quizás lo mejor de mi noche.
Por la mañana me levanté y me miré al espejo.
Acaricié mi reflejo y le di un beso tímido,
abrí el grifo y el agua en mis manos me recordó a cuando era niña y jugaba en la bañera,
ahogué este pensamiento cuando mi cara se sumergió en el lavabo,
entonces, mojada, acerqué mi cara al espejo,
y lo besé, lo besé apasionadamente,
¡esos besos fríos y babosos en el espejo que nunca podré olvidar!
Mi lengua jugaba con el cristal, salivaba, salivaba mucho,
pero no me excitaba en absoluto, tampoco me gustaba,
pero el besar el cristal fue un frenesí incontrolable.
Mi Alma, sentada en el wc me miraba,
¿qué clase de atrocidad estaba cometiendo?, me dijo ella.
Tras soltar aquella pregunta, del todo incontestable, se fue y desde entonces no ha vuelto,
-tampoco he vuelto a ver amanecer-.
Yo seguí, besando esa parte de mi, buscando cariño en el espejo.
Descontenta fui a buscar otros labios que no fueran los míos,
salí del cuarto de baño y besé a la pared,
aquella pared fría y rugosa del pasillo,
amarillenta...como enferma.
Palpé,mientras la besaba, toda esa piel de gotelé que la cubría.
De repente una llave hincandose en una cerradura me sobresaltó.
Deje de besar la pared. Mi lucidez despertó.
¿Qué buscaba al besar seres inertes?
Corriendo fui al cuarto de baño, sumergí de nuevo mi cara en el lavabo.
Me vestí confundida, con los calcetines en la boca y las botas en la mano recorrí apresuradamente el pasillo
hasta llegar a la cocina.
Sentada en el suelo, lloré un poco, me puse los calcetines y apretando los dientes, las botas.
Me levanté, limpié las lágrimas del suelo. Abrí la lacena y busqué un espidifén, lo encontré.
Tomé un vaso, lo llené de agua, abrí el sobrecillo y lo disolví. Haciendo un palillo con el envoltorio del medicamento, me bebí aquel agua turbia.
Cogí los cascos, el abrigo y salí de casa.
Era otro día más. Otro día más y uno menos que llevarse a tu boca.
miércoles, 21 de marzo de 2012
Murió del recuerdo
Advertí el susurro de mi corazón,
el murmullo del silencio,
la melodía de mi respiración.
Era un deleite para el alma,
formas etéreas inundaban mi espíritu
hasta que sonó el timbre, del recuerdo.
Todo cambió; los latidos cada vez más fuertes,
sonaban con bravura, y mi respiración,
oh sí, mi respirar...
Huracanado y atragantado, como excitado...
Y sonó el timbre, del recuerdo...
Por ti. Te recuerdo oníricamente,
un espectro de luz inalcanzable
en los abismos de mi pensamiento.
Y ahí estás tú, ahí es cuando tu alma entra en juego.
¿Qué fuiste? ¿Si no un escalofrío en medio de la noche,
o un pelo, fino y castaño, tensado hasta al fin romperse?
Apareces con prisas en mi cabeza,
nacido de un olor o un gesto...
Ojalá, ojalá pudiera matarte, degollarte y escupir tu sangre,
al menos así podría colorearte en mi recuerdo.
Ahora es el momento de que mi mente se apague,
y no piense.
De que huya o duerma, para siempre.
el murmullo del silencio,
la melodía de mi respiración.
Era un deleite para el alma,
formas etéreas inundaban mi espíritu
hasta que sonó el timbre, del recuerdo.
Todo cambió; los latidos cada vez más fuertes,
sonaban con bravura, y mi respiración,
oh sí, mi respirar...
Huracanado y atragantado, como excitado...
Y sonó el timbre, del recuerdo...
Por ti. Te recuerdo oníricamente,
un espectro de luz inalcanzable
en los abismos de mi pensamiento.
Y ahí estás tú, ahí es cuando tu alma entra en juego.
¿Qué fuiste? ¿Si no un escalofrío en medio de la noche,
o un pelo, fino y castaño, tensado hasta al fin romperse?
Apareces con prisas en mi cabeza,
nacido de un olor o un gesto...
Ojalá, ojalá pudiera matarte, degollarte y escupir tu sangre,
al menos así podría colorearte en mi recuerdo.
Ahora es el momento de que mi mente se apague,
y no piense.
De que huya o duerma, para siempre.
jueves, 15 de marzo de 2012
Poseemos un espectro traslúcido delicado.
Aquella mariposa de Dios,
que se esconde en nuestros adentros,
se oculta bajo esta cáscara dura
quizás rugosa, con el tiempo podrida.
Esa cáscara que tanto tú como yo
tenemos y que acabará mohosa, y agrietada.
Esa cáscara,
que se evaporará bajo tierra con el tiempo,
liberará entonces a esa mariposa
vestida de colores pastel.
Al batir sus alas, pintará con delicadeza el cielo
pero sé que una fina capa la recubrirá
y debilitará sus ansias de vuelo.
sábado, 11 de febrero de 2012
Surrealismo en las calles de ¡Oh!: Recortes
Eris y yo llegamos tarde a la clase de investigación contra el 'Para que no te olvides',
tampoco importó mucho;al profesor le faltaba medio brazo, una oreja y un ojo.
La habitación era enormemente pequeña y vacía;solo había un par de cojines, una mesa, y alguna que otra pila de tubos de ensayo con telarañas, destaco que además nuestros compañeros eran esqueletos peludos, sonrientes. Ellos no tenían queja alguna. Ante esta situación nos sentamos en la puerta, y tras observar como explicaba el profesor:
cogiendo la taza de café con la mandíbula y desparramando el líquido acuoso por los cerebros de aquellos esqueletos...decidimos marcharnos, aunque no había terminado aquella explicación tan sustanciosa en conocimientos.
Como salimos más temprano de lo previsto nos fuimos al bar que había en la calle de ¡Oh!. Nos pedimos un par de cervezas azules: Eris se pidió la Camaleónica, con menos espuma que aceitunas; yo pedí la Bloody Trust, con más espuma y tomate.
En el bar hablamos en un poco de todo: Inglés, alemán, francés, chino con acento portugués...y sin prisas, nuestra tertulia se terminó cuando unos cristianos sin cabeza asomaron sus cruces por el cristal de la puerta del bar,fue entonces cuando salimos para contemplar sus grandes cruces de materia inerte pero al intuir nuestras intenciones salieron corriendo.
<<¡Cuidado!>> le grité a Eris. Al salir los cristianos corriendo por aquella calle tan elevada, a uno de ellos, por las prisas se le calló la cruz,-imagínense dimensiones- y Eris tropezó con una de ellas cayendo así en el ''Pozo Negro de Todos Los Sueños.'' Cayó sí, pero esta vez no se despertó sobresaltada en su cama, se despertó en una camilla moldeada de paja y sueños, en el Hospital de ¡Oh!.
El Hospital estaba en decadencia,vagabundeaban rastrojos del desierto por cada pasillo, por cada habitación. Aullaban descontrolados los enfermos con antifaces negros en la cara, y los médicos eran invisibles; sus batas blancas levitaban sin destino por las esquinas y sus estetoscopios se arrastraban por los suelos en busca de un corazón al que escuchar.
Un atisbo de 'entre calma y rabia' se apoderó de mi cuando Eris se despertó de su sueño, ciega, como todos los demás.
tampoco importó mucho;al profesor le faltaba medio brazo, una oreja y un ojo.
La habitación era enormemente pequeña y vacía;solo había un par de cojines, una mesa, y alguna que otra pila de tubos de ensayo con telarañas, destaco que además nuestros compañeros eran esqueletos peludos, sonrientes. Ellos no tenían queja alguna. Ante esta situación nos sentamos en la puerta, y tras observar como explicaba el profesor:
cogiendo la taza de café con la mandíbula y desparramando el líquido acuoso por los cerebros de aquellos esqueletos...decidimos marcharnos, aunque no había terminado aquella explicación tan sustanciosa en conocimientos.
Como salimos más temprano de lo previsto nos fuimos al bar que había en la calle de ¡Oh!. Nos pedimos un par de cervezas azules: Eris se pidió la Camaleónica, con menos espuma que aceitunas; yo pedí la Bloody Trust, con más espuma y tomate.
En el bar hablamos en un poco de todo: Inglés, alemán, francés, chino con acento portugués...y sin prisas, nuestra tertulia se terminó cuando unos cristianos sin cabeza asomaron sus cruces por el cristal de la puerta del bar,fue entonces cuando salimos para contemplar sus grandes cruces de materia inerte pero al intuir nuestras intenciones salieron corriendo.
<<¡Cuidado!>> le grité a Eris. Al salir los cristianos corriendo por aquella calle tan elevada, a uno de ellos, por las prisas se le calló la cruz,-imagínense dimensiones- y Eris tropezó con una de ellas cayendo así en el ''Pozo Negro de Todos Los Sueños.'' Cayó sí, pero esta vez no se despertó sobresaltada en su cama, se despertó en una camilla moldeada de paja y sueños, en el Hospital de ¡Oh!.
El Hospital estaba en decadencia,vagabundeaban rastrojos del desierto por cada pasillo, por cada habitación. Aullaban descontrolados los enfermos con antifaces negros en la cara, y los médicos eran invisibles; sus batas blancas levitaban sin destino por las esquinas y sus estetoscopios se arrastraban por los suelos en busca de un corazón al que escuchar.
Un atisbo de 'entre calma y rabia' se apoderó de mi cuando Eris se despertó de su sueño, ciega, como todos los demás.
Jaquecas emocionales
Fui a la cocina.
Me descalcé en la puerta,el frío invadía mi ser.
Abrí el cajón de los cubiertos.
Cogí un cuchillo, pude contemplar mi reflejo distorsionado en él.
Lo clavé en mi pecho. Sangré, sangré, sangré.
Rasgué mi piel, mi músculo; la carne se desmembró...
Saqué mi corazón purpúreo: besé el palpito, acaricié el sentido.
Le hinqué el diente. Maldita sea.
¡Por fin sentía algo!¡Por fin!
¡Por fin sentía algo bajo aquel aire mil veces inhalado!
Me descalcé en la puerta,el frío invadía mi ser.
Abrí el cajón de los cubiertos.
Cogí un cuchillo, pude contemplar mi reflejo distorsionado en él.
Lo clavé en mi pecho. Sangré, sangré, sangré.
Rasgué mi piel, mi músculo; la carne se desmembró...
Saqué mi corazón purpúreo: besé el palpito, acaricié el sentido.
Le hinqué el diente. Maldita sea.
¡Por fin sentía algo!¡Por fin!
¡Por fin sentía algo bajo aquel aire mil veces inhalado!
lunes, 23 de enero de 2012
Queridísima criatura
Seguro que te has despertado como siempre, de mal humor. Te habrás sentado en la cama
y reposado algunos minutos. Añoro el no haber compartido esos momentos contigo, el dormir pegados, salvo una o dos veces durante un par de horas. Yo me he despertado hace unas horas y al abrir los ojos, la luz de este bello otoño me ha desvelado un secreto: He aprendido a desconocerte, desdibujarte y olvidarte, como lección aprendida de memoria. He ido al baño e inmediatamente después a prepararme un café casero, caliente y amargo, suave y al darle sorbos vinieron a mi tantos recuerdos románticos...Aunque siempre supe que lo que se aproximaba era algo enorme, malo y real:
¿Dónde quedamos nuestro amor, Denis?¿Y la felicidad? Quizás nos la quedamos olvidada en alguna brizna de hierba, en el mantel del pic-nic improvisado, en los pelos de los árboles o en los besos pasionales del verano.En cualquier caso, todo aquello se fue, solo quedan retazos de lo imposible...Ahora el humo de aquellos cigarros se asemejan a ti, un humo que rompe la luz como me has roto a mí; que me retorcí en tus manos, me perdí entre tus dedos como estos humos que se desvanecen en el aire... y me perdí porque deseaba que aquello, es decir, lo nuestro; lo más bello y puro, durara al menos un ratito, un par de horas, unos días, unos meses, unos años más para poder recordarlo, para poder recordar el último instante en que tu cuerpo era la prolongación de mío, aquel último momento en el que era consciente de este final fatal, y al final no lo quise ver hasta que llegó, como el frío repentino de Enero, y fue entonces demasiado tarde para perder aquello que más me importaba: ese chico que lleva tu nombre y que se ha ido a un lugar del que no volverá y que por mucho que me duela ni me importa, ni me interesa lo más mínimo.No sé ni cual es ni cual será este lugar aunque me lo digan estos, aquellos y los de más allá porque por más que me lo digan lo he perdido para siempre, y lo perdí ayer, en el ayer lejano, el ayer del día que dejó de sobresaltarme tu tristeza.
Carta nunca enviada, ?-?
y reposado algunos minutos. Añoro el no haber compartido esos momentos contigo, el dormir pegados, salvo una o dos veces durante un par de horas. Yo me he despertado hace unas horas y al abrir los ojos, la luz de este bello otoño me ha desvelado un secreto: He aprendido a desconocerte, desdibujarte y olvidarte, como lección aprendida de memoria. He ido al baño e inmediatamente después a prepararme un café casero, caliente y amargo, suave y al darle sorbos vinieron a mi tantos recuerdos románticos...Aunque siempre supe que lo que se aproximaba era algo enorme, malo y real:
¿Dónde quedamos nuestro amor, Denis?¿Y la felicidad? Quizás nos la quedamos olvidada en alguna brizna de hierba, en el mantel del pic-nic improvisado, en los pelos de los árboles o en los besos pasionales del verano.En cualquier caso, todo aquello se fue, solo quedan retazos de lo imposible...Ahora el humo de aquellos cigarros se asemejan a ti, un humo que rompe la luz como me has roto a mí; que me retorcí en tus manos, me perdí entre tus dedos como estos humos que se desvanecen en el aire... y me perdí porque deseaba que aquello, es decir, lo nuestro; lo más bello y puro, durara al menos un ratito, un par de horas, unos días, unos meses, unos años más para poder recordarlo, para poder recordar el último instante en que tu cuerpo era la prolongación de mío, aquel último momento en el que era consciente de este final fatal, y al final no lo quise ver hasta que llegó, como el frío repentino de Enero, y fue entonces demasiado tarde para perder aquello que más me importaba: ese chico que lleva tu nombre y que se ha ido a un lugar del que no volverá y que por mucho que me duela ni me importa, ni me interesa lo más mínimo.No sé ni cual es ni cual será este lugar aunque me lo digan estos, aquellos y los de más allá porque por más que me lo digan lo he perdido para siempre, y lo perdí ayer, en el ayer lejano, el ayer del día que dejó de sobresaltarme tu tristeza.
Carta nunca enviada, ?-?
viernes, 20 de enero de 2012
Junto a Alicia comí hongos que me hacían crecer.
Quizás me he perdido
entre hojas y plumas.
Quizás, amiga,
me separe de tu lado,
pero es cierto que...
...nunca dejará el tiempo de besarte
y abrazarte. Tampoco dejará de matarte.
Te regalará amor, días bulliciosos.
Hará que te encuentres con muchos paseantes,
aquellos que andarán a tu lado, poco o mucho;
que sufras, que llores, que desesperes,
que sonrías, que sueñes...También te escribirá
con las manos de otro
poemas, como este que te traigo
en volandas con las alas de un pájaro.
entre hojas y plumas.
Quizás, amiga,
me separe de tu lado,
pero es cierto que...
...nunca dejará el tiempo de besarte
y abrazarte. Tampoco dejará de matarte.
Te regalará amor, días bulliciosos.
Hará que te encuentres con muchos paseantes,
aquellos que andarán a tu lado, poco o mucho;
que sufras, que llores, que desesperes,
que sonrías, que sueñes...También te escribirá
con las manos de otro
poemas, como este que te traigo
en volandas con las alas de un pájaro.
domingo, 15 de enero de 2012
Allegro, ma non troppo
I yelled like a jackal who bites his feet,
now I acquire unreffled and confident air of a soldier in front of his captain.
I have bitten with incessant egoism the snail who covered me still I broke it.
I have been a hunter dog. I have sung with the laugh of little river, like a bird.
And I unfaitful myself because the people change but not my dreams.
And I don't know what time I am going out today and neither with who I will sit in the green grass.
I don't get blocked. I come up myself from the worst disastres. I come back and change.
The tiger jumps and hunt, from morning to evening.
now I acquire unreffled and confident air of a soldier in front of his captain.
I have bitten with incessant egoism the snail who covered me still I broke it.
I have been a hunter dog. I have sung with the laugh of little river, like a bird.
And I unfaitful myself because the people change but not my dreams.
And I don't know what time I am going out today and neither with who I will sit in the green grass.
I don't get blocked. I come up myself from the worst disastres. I come back and change.
The tiger jumps and hunt, from morning to evening.
domingo, 8 de enero de 2012
Surrealismo en las calles de ¡Oh!
Rose se terminó de maquillar. Ya estaba vestida. Había quedado con Eris aquella noche. Se observó frente al espejo del cuarto de baño una vez más, con prisas, ya llegaba tarde. Recogió la ropa como pudo, haciendo una pequeña montaña con ella y colocándola cuidadosamente en el bidé, para después recogerla. Corriendo fue a ponerse los zapatos,que estaban esperándola, impacientes, en la entradita. Se los puso, con brío, y se observó por última vez en el espejo que había en el mueble de la entradita. Se pintó los labios con carmín y al salir por la puerta vio una idea vestida de gala, muy guapa por cierto. Se acordó entonces al verla, de que llegaba al menos, menos veinte minutos tarde.
Bajó con rapidez las escaleras y cerró cuidadosamente de un portazo la puerta del portal. Miró el reloj que llevaba en el bolsillo, esta vez sería puntual, había salido tres minutos antes de casa. Pensó que Eris estaría esperándola donde habían quedado. Tenían una fiesta, Gin celebraba el cumpleaños de su tortuga, que cumplía ciento veinti-y-pico años. Llegó rápido y Eris la felicitó, le habían salido tres bultos, ¿por qué? Muy sencillo, hizo una apuesta con una anciana. La apuesta consistía en que si Rose llegaba puntual a la cita, la anciana le daría un mordisco a Eris…Y Eris hizo el trato, sabiendo que es alérgica al muerdo de las ancianas, en cambio, si llegaba tarde-como de costumbre- la anciana se convertiría en burbuja. Yo hubiera hecho también esa apuesta, el dinero hoy en día lo es todo… Total, que se fueron a la fiesta. Eris no sabía donde era, y Rose tampoco pero las habían advertido sobre la puerta, que por lo oído era muy diferente. Después de recorrerse todas las calles de “¡Oh!”, llegaron. La puerta…irreconociblemente redonda. Eris entró, en cambio Rose se quedo un momento fuera, quería abrocharse el abrigo antes de entrar. Fuera, las chinas que había en la acera saltaban rítmicamente por las ondas musicales que se escapaban de la casa. Cuando Rose se abrochó el abrigo decidió esperar a Eris, porque sabía a ciencia cierta que saldría a fumarse un pitillo tras ver el panorama. Pasaron dos chicos andando de espaldas. Rose solo podía verles el cogote, la espalda; envuelta con un abrigo hasta los pies, los tobillos y la parte trasera de los zapatos. Rose divagó unos instantes sobre el amor, el enamoramiento, la conciencia de muerte y la adolescencia, hasta que llegaron los misteriosos muchachos. Como andaban hacia atrás, Rose se adelantó a ellos y se puso a unos metros en frente de la puerta para verles las caras. Se echó a llorar desconsoladamente cuando logró verlos… ¡No tenían rostro!¡No tenían rostro! Limpió sus ojos con los puños de las manos. No daba crédito. Volvió a abrir sus ojos, y contempló como se alejaban los ‘’sin cara’’, adentrándose cada vez más en la casa. Poco después salió Eris, temblando, asustada. Lloraron juntas, sentadas en la acera. Las lágrimas de Rose se evaporaban al caer en su piel, ardía de dolor. Eris fumaba rápido, unos cinco cigarrillos a la vez. En la fiesta Nadie tenía rostro, solo Nadie. Los demás sin cara…como monos en la selva...¡bailando eróticamente unos con otros! Eris terminó sus cigarrillos, y Rose terminó de quemarse las manos con sus lágrimas cuando decidieron irse. Decepcionadas, pues no vieron a la tortuga de Gin.
Eris le contó a Rose de camino a casa que se tomó un par de copas dentro, y que enseguida fue al baño para expulsarlas. Le contó también que aunque la música retumbaba,las paredes eran tan finas y endebles que escuchó como los adentros del vecino se retorcían hasta poder echar las flatulencias por el ano, fascinante con duda. En fin, Rose lo único que quería era tumbarse de forma perpendicular al suelo sobre un cómodo césped seco, amarillento y pastoso, que se hincaran los rayos del sol en su piel, y que Denis la acompañara, siempre de él, pero en espíritu.
P.D: Algo huele a podrido en este relato.
viernes, 6 de enero de 2012
viernes, 30 de diciembre de 2011
A veces,
me siento en la cama y observo mis pies,
pienso en ti, entonces, de una manera vulgar,
mi cabeza cansada, trata de recuperar todos
tus cálidos besos, caricias, abrazos...
En definitiva, nuestra intimidad.
En este momento miro tu foto, y agarro tus cartas con fuerza.
¿Dónde quedaron todas esas palabras sino escritas a pluma
en mi pared y olvidados los borrones en una libreta en los cajones
de tu cuarto?
Todo lo que escribiste un día se vuelve hoy en tu contra, pienso.
Me tumbo en la cama, y sigo mirando tus ojos y agarrando tus papeles con fuerza.
Llegados a este punto de tristeza máxima, mi mente se pone en guardia,
y recuerdo al tipo que me dedicó toscas y arrugadas palabras; con la lengua rota,
la piel amarillenta y los ojos saltones.Gritando desesperado, mendigando el amor que un día te di.
Entonces, tiro por la ventana tus papeles, tus malditos poemas, tu foto.
Corriendo voy al baño y expulso por la boca los recuerdos, jodidos recuerdos,
sin embargo, todo aquello que tejiste en mis oídos sigue grabado,
y el corazón se me atraganta, las lágrimas se desbordan y yo pienso:
Maldito hijo de puta.
me siento en la cama y observo mis pies,
pienso en ti, entonces, de una manera vulgar,
mi cabeza cansada, trata de recuperar todos
tus cálidos besos, caricias, abrazos...
En definitiva, nuestra intimidad.
En este momento miro tu foto, y agarro tus cartas con fuerza.
¿Dónde quedaron todas esas palabras sino escritas a pluma
en mi pared y olvidados los borrones en una libreta en los cajones
de tu cuarto?
Todo lo que escribiste un día se vuelve hoy en tu contra, pienso.
Me tumbo en la cama, y sigo mirando tus ojos y agarrando tus papeles con fuerza.
Llegados a este punto de tristeza máxima, mi mente se pone en guardia,
y recuerdo al tipo que me dedicó toscas y arrugadas palabras; con la lengua rota,
la piel amarillenta y los ojos saltones.Gritando desesperado, mendigando el amor que un día te di.
Entonces, tiro por la ventana tus papeles, tus malditos poemas, tu foto.
Corriendo voy al baño y expulso por la boca los recuerdos, jodidos recuerdos,
sin embargo, todo aquello que tejiste en mis oídos sigue grabado,
y el corazón se me atraganta, las lágrimas se desbordan y yo pienso:
Maldito hijo de puta.
jueves, 29 de diciembre de 2011
06 del 08 del 2011
A aquella mujer.
A aquella mujer de estrabagantes manías.
A ti, mujer, te digo:
Come, porque el comer es un placer
y el no comer es una droga.
A ti, mujer, te digo:
Sal y respira profundamente, porque hacerlo es un placer
y el no respirar es una droga.
A ti, mujer, te digo:
Bebe, porque el beber es un placer
y el no beber es una droga.
A ti, mujer, te digo: Escúchame.
Porque al igual que comer, respirar y beber
es necesario...
escucharme, a mi, predicando mis ideas, también lo es.
A aquella mujer de estrabagantes manías.
A ti, mujer, te digo:
Come, porque el comer es un placer
y el no comer es una droga.
A ti, mujer, te digo:
Sal y respira profundamente, porque hacerlo es un placer
y el no respirar es una droga.
A ti, mujer, te digo:
Bebe, porque el beber es un placer
y el no beber es una droga.
A ti, mujer, te digo: Escúchame.
Porque al igual que comer, respirar y beber
es necesario...
escucharme, a mi, predicando mis ideas, también lo es.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Regué con lágrimas la verde hierba donde descansas ahora.
Cielo, sol, nubes, viento...retazos desplegados del alma en la tierra.
En la mente de los hombres, en charcos donde pequeños seres vivos habitan,
en los que se reflejan eternamente las formas de las nubes cambiantes, en los que se forman
sombras y perviven sueños, incapaces de resistir el convencimiento de que el bien gana,
la felicidad pervive, y el orden gobierna; el afán de ir de allá para acá en busca del Bien absoluto,
de una Felicidad suprema, algo ajeno a la vida rutinaria, a lo común. Algo único,resplandeciente, duro
como el diamante que es un grano de arena.Así pues, por añadidura, nadie se merece más felicidad que la que nos impartamos a nosotros mismos.
Soneto a Diego. Hipertexto Neruda
Cuando estés viejo ( Ronsard y P. Neruda ya te lo dijeron ) ,
te acordarás de todas las letras que te dedicaba.
Tendrás el alma vieja, y tus manos cansadas,
el tiempo habrá dejado huella en tu cara y en tu cuerpo...
Yo estaré lejos de tus manos y tu tinta.
Comprenderás que te pueden dar veneno para morir
y sueños para vivir.
Yo estaré lejana y cercana en tu pensamiento.
¿Por qué?
Porque será tarde...
Porque mi adolescencia se irá...
mi belleza surcará los cielos como aquellas aves lejanas,
y querrás llamarme, pero yo estaré lejana..
te acordarás de todas las letras que te dedicaba.
Tendrás el alma vieja, y tus manos cansadas,
el tiempo habrá dejado huella en tu cara y en tu cuerpo...
Yo estaré lejos de tus manos y tu tinta.
Comprenderás que te pueden dar veneno para morir
y sueños para vivir.
Yo estaré lejana y cercana en tu pensamiento.
¿Por qué?
Porque será tarde...
Porque mi adolescencia se irá...
mi belleza surcará los cielos como aquellas aves lejanas,
y querrás llamarme, pero yo estaré lejana..
miércoles, 21 de diciembre de 2011
''Jack Daniels a pelo y culo.''
Me levanté de la cama tras darle un beso; un beso bonito, inocente, pastoso.
Fui caminando hasta el baño, meé.Miré mis pequeños pies, y haciendo tensión; yo, en la taza del váter, levanté mi pierna y con el meñique aprecié la textura de la toalla. Ensimismada y amorrada, dibujé los males del mundo en mi cabeza, inventé historias;huérfanos, bailes zulús, tribus obscuras, su vida...
Me limpié. Me miré al espejo. Lavé mi cara. Sequé mis ojeras con la toalla.
Volví al cuarto y él ya no estaba. Olisqueé su parte de la almohada, me acurruqué y al cerrar los ojos recreé de nuevo nuestra historia...Aquel chico que cogía el tercio con tres dedos fue lo mejor que me pasó anoche, me dije. Nos divertimos demasiado. Al subir a su casa me sorprendí, me evocaba a mi piso, con ese olor a vainilla...que tanto me gusta. Fuimos a su cuarto y bebimos Jack Daniels...nos pusimos hasta el culo. Reímos y nos drogábamos con el simple contacto de nuestra piel.No parábamos de aullar como lobos hambrientos de carne fresca, en busca de amores perdidos entre las tinieblas. Su mirada... ¡por fin encontraba unos labios dónde reposar los míos; fatigados, deseosos, mojados por el whisky...!
Me tumbó en la cama, cuidadosamente.Susúrrome poemas al oído y tócome varios instrumentos...dedos ágiles interpretaban las letras musicales guardadas en la memoria, y con esto, nuestros besos se disiparon, otros , en cambio, cayeron al suelo y rebotaron contra las paredes haciendo mucho ruido...
Dejé de recrear nuestra historia cuando escuché el eco de una guitarra. Me levanté, con los pelos alborotados, en braguitas y con frío en los pies. Él estaba allí, en el taburete de la cocina, con dos cafés, suspiros, sonrisas... y como única prenda, su guitarra.
domingo, 18 de diciembre de 2011
De la cabeza al lienzo
Le di la última calada al cigarro mientras le observaba,
el humo desplegaba sus alas y se expandía por toda la habitación,
y frente a mi,reposaba: mi cuadro.
Dejé el pitillo en el cenicero y antes de coger el pincel,
observé detenidamente mi cuadro;tonos pasteles cruzados, revueltos, abstractos.
Fue entonces cuando mis manos descendieron y abracé mi sueño: acabar el cuadro,
lo hice como si fuera mi objetivo último.''Lo remataré de esplendor'', pensé.
Rápidamente comencé a pintar; tachones, manchas, borrones. Tonos; fríos y cálidos.
Retrocedí, limpié el pincel y me senté. Lo contemplé y me resultaba...borroso.
Cogí el pincel nuevamente y tracé una línea en el centro del cuadro.
Estaba hecho,acabado. Me encendí un pitillo, presa de la fatiga. Sí, mi objetivo se había cumplido.
''Lo pondré en el ático'', me dije, convencida.
el humo desplegaba sus alas y se expandía por toda la habitación,
y frente a mi,reposaba: mi cuadro.
Dejé el pitillo en el cenicero y antes de coger el pincel,
observé detenidamente mi cuadro;tonos pasteles cruzados, revueltos, abstractos.
Fue entonces cuando mis manos descendieron y abracé mi sueño: acabar el cuadro,
lo hice como si fuera mi objetivo último.''Lo remataré de esplendor'', pensé.
Rápidamente comencé a pintar; tachones, manchas, borrones. Tonos; fríos y cálidos.
Retrocedí, limpié el pincel y me senté. Lo contemplé y me resultaba...borroso.
Cogí el pincel nuevamente y tracé una línea en el centro del cuadro.
Estaba hecho,acabado. Me encendí un pitillo, presa de la fatiga. Sí, mi objetivo se había cumplido.
''Lo pondré en el ático'', me dije, convencida.
sábado, 17 de diciembre de 2011
Mil y una noches
Andábamos y discutíamos animadamente sobre dónde íbamos a ir aquella noche fría,
estábamos todos. Algunos optaban por el irlandés otros, irse a casa.
Acabamos en el irlandés, pedimos unas birras y nos sentamos. Definitivamente, me gustará siempre
ese garito, con sus luces tenues y ese ambiente que le caracteriza. Pero éramos muchos y nos juntábamos
en grupos de cinco. La gente comenzó a dispersarse; unos se fueron tras terminarse la cerveza, otros a jugar al Trivial y otros, en cambio, nos quedamos en la mesa del fondo, cerca de la ventana.Más concretamente, en el rincón del bar...Charlamos, leíamos, y se aburrían.Yo, que llevaba varias birras ya, decidí evadirme pidiéndome otra, una Guiness...que delicia. Era un placer exquisito, el sentir cómo se ceñía a mi paladar cual guante, y que sólo yo disfrutaba.
Cuando los del rincón advertimos que estábamos cerrando el bar, me llamaron al móvil para ir a una fiesta.Era ya tarde, los que quedábamos allí no deseábamos otra cosa que no fuera cariño o dulces sueños, pero fuimos.
La fiesta estaba en un local lejos del irlandés, tuvimos que andar rato largo y cuando llegamos todo había muerto; la gente encocada hasta los ojos, el alcohol liquidado, personas agrupadas en círculos, vasos de plástico por el suelo... La noche había acabado en cuanto salimos del bar.Nos fuimos.
Al marchar me fijé en un chico por cómo cogía un tercio, con tres dedos; pulgar, índice y corazón.Los demás se fueron y yo,me acerqué, ya fuera por el instinto primitivo animal o por los efectos del alcohol. Nos sentamos en la acera y me ofreció un tercio, lo acepté encantada y conversamos durante horas. Yo, no hacía otra cosa que fijarme en sus manos, su boca o sus ojos...¡Dios mío, sus manos parecían suaves, su boca apetecible y su mirada, oscura y profunda! Después de tantas palabras lubricadas decidimos marcharnos para seguir la conversación en su casa. Estaba cerca, un piso pequeño en el centro de la ciudad, muy cerca también de la mía.
Acabamos entre sus sábanas,oliendo a sexo, sudados y guarros.
estábamos todos. Algunos optaban por el irlandés otros, irse a casa.
Acabamos en el irlandés, pedimos unas birras y nos sentamos. Definitivamente, me gustará siempre
ese garito, con sus luces tenues y ese ambiente que le caracteriza. Pero éramos muchos y nos juntábamos
en grupos de cinco. La gente comenzó a dispersarse; unos se fueron tras terminarse la cerveza, otros a jugar al Trivial y otros, en cambio, nos quedamos en la mesa del fondo, cerca de la ventana.Más concretamente, en el rincón del bar...Charlamos, leíamos, y se aburrían.Yo, que llevaba varias birras ya, decidí evadirme pidiéndome otra, una Guiness...que delicia. Era un placer exquisito, el sentir cómo se ceñía a mi paladar cual guante, y que sólo yo disfrutaba.
Cuando los del rincón advertimos que estábamos cerrando el bar, me llamaron al móvil para ir a una fiesta.Era ya tarde, los que quedábamos allí no deseábamos otra cosa que no fuera cariño o dulces sueños, pero fuimos.
La fiesta estaba en un local lejos del irlandés, tuvimos que andar rato largo y cuando llegamos todo había muerto; la gente encocada hasta los ojos, el alcohol liquidado, personas agrupadas en círculos, vasos de plástico por el suelo... La noche había acabado en cuanto salimos del bar.Nos fuimos.
Al marchar me fijé en un chico por cómo cogía un tercio, con tres dedos; pulgar, índice y corazón.Los demás se fueron y yo,me acerqué, ya fuera por el instinto primitivo animal o por los efectos del alcohol. Nos sentamos en la acera y me ofreció un tercio, lo acepté encantada y conversamos durante horas. Yo, no hacía otra cosa que fijarme en sus manos, su boca o sus ojos...¡Dios mío, sus manos parecían suaves, su boca apetecible y su mirada, oscura y profunda! Después de tantas palabras lubricadas decidimos marcharnos para seguir la conversación en su casa. Estaba cerca, un piso pequeño en el centro de la ciudad, muy cerca también de la mía.
Acabamos entre sus sábanas,oliendo a sexo, sudados y guarros.
Desconchando las paredes de la casa de los Dioses
Por un instante, solo por un instante
me vi a mi misma despojada de cualquier falsedad.
Conviví entonces con la debilidad que te embadurna desde niño,
esa marca que no se llevarán ni el viento ni la marea.
En ese instante, en el exterior,tras la ventana
detrás de los lirios, y las violetas,
me sonreían las bestias, se acercaban caníbales...
Que subían y bajaban.
Por el día adormecen,
por la noche ... sedientos de sangre fresca.
me vi a mi misma despojada de cualquier falsedad.
Conviví entonces con la debilidad que te embadurna desde niño,
esa marca que no se llevarán ni el viento ni la marea.
En ese instante, en el exterior,tras la ventana
detrás de los lirios, y las violetas,
me sonreían las bestias, se acercaban caníbales...
Que subían y bajaban.
Por el día adormecen,
por la noche ... sedientos de sangre fresca.
sábado, 3 de diciembre de 2011
Es bello
Los tapices de ese bar
los decoran los besos extrovertidos
de amantes embriagados por el alcohol.
los decoran los besos extrovertidos
de amantes embriagados por el alcohol.
El otro día un colega se sintió ofendido por ello,
y nunca lo pensé.
Nunca pensé que apreciar el cariño mutuo
entre dos personas en un bar fuera tan molesto
para algunos, algunos que evidentemente ni se han enamorado
ni han tenido una vida sexual activa.
Mi mensaje es entonces para aquellos
que se molestan por estos gestos cariñosos.
No nos tenemos que esconder para hacer el amor,
no critiques lo desconocido,que además es para ti tan deseado.
Eterna como el calor del veneno.
Nunca te busqué, aunque siempre deseé que alguien como tú formara parte de mi vida.
El frío nos calaba los huesos, poco a poco.
Mis pequeños pies cargaban con aquellos zapatos del diablo,
que no se hincaban tanto en el suelo como en mis tobillos.
Los taconazos retumbaban por las calles de Mérida,
y nuestros susurros volaban y surcaban el cielo.
Teresa y yo, quejándonos del frío y el espesor de la niebla
ignorantes,pues no sabemos lo que es pasar frío de verdad.
No conocemos el frío que sufrió el ejército napoleónico
cuando intentó conquistar Rusia. Ni lo conoceremos.
Y a pesar del frío,¡nos sentamos a hablar!
Hablamos,sí, hablamos de mi amor por lo imposible,
de los jóvenes con los que disfrutamos esa noche,
-noche embriagada por aquellos besos borrachos de amor
y las carcajadas que producían el alcohol y otras drogas-,
de cómo sería nuestras vidas después de aquella noche,
de las injusticias del mundo y con orgullo, hablamos de nosotras.
¡Ay¡ Aquellas tardes y aquellas noches se tornan en mariposas
que vuelan lejanas, aquellas que pasé contigo,mi amor imposible.
Hoy disfruto de la compañía de féminas, tan necesarias ahora en mi vida
ya que con su compañía llego a la mujer que hay dentro de mi.
Gracias entonces, a ti, amiga.
Teresa, tan bella por dentro como por fuera, compone con dedos ágiles
la banda sonora que me acompaña desde Septiembre. Eva dejó a Adán
Eva y yo, andamos durante mucho tiempo hasta allí.
Observamos el paisaje y comparamos el color del atardecer
con las hojas de los árboles.
Desquiciadas; corrimos, gritamos, a través del campo esperando encontrar respuestas.
''¿Quíen decide vivir?'' nos preguntamos en silencio.
''Vivid'', nos susurró el viento, mientras, nuestros vestidos blancos se recreaban
en nuestras carnes jóvenes y nuestros cabellos castaños se mezclaban de una forma
extrañamente armónica en nuestras caras, enredándose entre sí.
Llegamos a una pradera y bailamos, agarrándonos fuertemente de las manos.
¡Al fin nos habíamos encontrado! Formamos una cruz con nuestros brazos y nos amarramos,
giramos, y giramos. Nuestros cuerpos se mezclaron con el éter, una imperfecta unión de colores
púrpuras y anaranjados.
Eva dejó a Adán y bajó desde el paraíso para llevarme a aquel prado.Aún seguimos amarradas, girando y girando al compás del metrónomo en aquella pradera,con esa imperfecta puesta de sol eterna.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Un sinónimo de sufrimiento
Da igual que el hilo
sea de lluvia, saliva o esperma,
o que el espectro
se torne en amapola, lirio, o rosa
o que las lluvias lascivas
penetren en la hierba y humedezcan la tierra.
Con o sin él, volveré.
Recorreré tus pasos y desdibujaré los colores
de tu Memoria.
sea de lluvia, saliva o esperma,
o que el espectro
se torne en amapola, lirio, o rosa
o que las lluvias lascivas
penetren en la hierba y humedezcan la tierra.
Con o sin él, volveré.
Recorreré tus pasos y desdibujaré los colores
de tu Memoria.
Fragmento del sueño surrealista que tuvo Carlomagno antes de saber que iba a ser traicionado
Y sigues.
Sigues aquí.¿Por qué?
Porque pienso: Mi cabeza es mía
yo decido, yo te quiero y te guardo.
Pero yo soy yo,y tú estás lejos.
Por eso que soy yo, decido, y te saco.
Sacarte, sí. Pero, vuelves a mi.
A mi, sí. Y aquí estás, clavado.
¿Si te quedas clavado entonces es porque yo quiero?
Me lastimas.
No me das nada o casi nada.
Y así, yo igual...
no te puedo sacar.
Sigues aquí.¿Por qué?
Porque pienso: Mi cabeza es mía
yo decido, yo te quiero y te guardo.
Pero yo soy yo,y tú estás lejos.
Por eso que soy yo, decido, y te saco.
Sacarte, sí. Pero, vuelves a mi.
A mi, sí. Y aquí estás, clavado.
¿Si te quedas clavado entonces es porque yo quiero?
Me lastimas.
No me das nada o casi nada.
Y así, yo igual...
no te puedo sacar.
Me encantaría poder dormir enroscada a tu cuerpo todas mis noches.Despertar a tu lado todas mis mañanas.No me cansaría nunca de tu piel ya que se asemeja a la mía, suave, vibrante(...)
¿Qué fue de ti?¿Dónde estás? Guardo todo nuestro calor en recónditos parajes de mi mente. Tómalos sin miedo, también son tuyos...¿Qué fue de ti?¿Dónde estás? ¿Diego?¿Denis? Te doy muchos nombres y ,sin embargo, todos encierran el mismo vacío...Búscame a mi también. Contéstame si me lees. Sigue así, sacándome de quicio porque no te encuentro, tampoco te busco...¿Qué fue de mi?¿Dónde estoy?
Quizás me encuentre en el bostezo de Boccacio. Es posible que estés en el Rio Leteo(...)
¡Pardiez!
Por esa pequeña perfección del universo,
nos encontramos.
Por esa matemática imperfecta,
aquel encuentro.
Somos animales perdidos, tú y yo...
nosotros.
Exponentes del encuentro de la vida
con vida.
Y así, cuando nos juntamos
caí bruscamente en una espiral.
¿Qué fue de ti?¿Dónde estás? Guardo todo nuestro calor en recónditos parajes de mi mente. Tómalos sin miedo, también son tuyos...¿Qué fue de ti?¿Dónde estás? ¿Diego?¿Denis? Te doy muchos nombres y ,sin embargo, todos encierran el mismo vacío...Búscame a mi también. Contéstame si me lees. Sigue así, sacándome de quicio porque no te encuentro, tampoco te busco...¿Qué fue de mi?¿Dónde estoy?
Quizás me encuentre en el bostezo de Boccacio. Es posible que estés en el Rio Leteo(...)
¡Pardiez!
Por esa pequeña perfección del universo,
nos encontramos.
Por esa matemática imperfecta,
aquel encuentro.
Somos animales perdidos, tú y yo...
nosotros.
Exponentes del encuentro de la vida
con vida.
Y así, cuando nos juntamos
caí bruscamente en una espiral.
sábado, 5 de noviembre de 2011
Fuego que con tu nombre encendía mi entrepierna
¿Qué es lo que perdura?
Luego,
¿qué es de nuestras vidas?
Entonces,
¿qué es de los latidos que galopaban y
finalmente acaban en las aguas?
-Lo que queda entonces
es el cenit de un huracán,
insinuante y desconcertado,
que persiste y trepa.
Que avanza veloz, se enrreda y se engancha,
ajeno a si arrasa o no.
Lo que es lo mismo, pasa y traspasa,
página tras página.
El domingo que no me tropecé con Diego
Retuve el silencio
-donde te pierdo-. Total para qué,
si caemos y nos tornamos
en el mismo jardín de espinas.
Maldita la hora
en la que al ángel se le olvidó tocarme,
venusiano y cínico.
Como el bostezo de Dios
o los estigmas de la realidad.
Recuerda, ¡hermoso joven!
que no fuimos destino sino
el germen del desconcierto.
De repente todo se quema,
con tu fuego imposible.
Se desvanece, descansa, críptico.
-donde te pierdo-. Total para qué,
si caemos y nos tornamos
en el mismo jardín de espinas.
Maldita la hora
en la que al ángel se le olvidó tocarme,
venusiano y cínico.
Como el bostezo de Dios
o los estigmas de la realidad.
Recuerda, ¡hermoso joven!
que no fuimos destino sino
el germen del desconcierto.
De repente todo se quema,
con tu fuego imposible.
Se desvanece, descansa, críptico.
En el exilio.
¡Por fin!¡Por fin aparecen!
Palabras resbaladizas,juguetonas,
pícaras y burlescas, que retengo
en mis jóvenes manos
como si de tu ropa interior se tratase.
¡Por fin!¡Por fin aparecen!
Palabras que se han quemado
por el frío juego de la melancolia;
y ahora descansan tranquilas, serenas.
Se enlazan y se excitan en mi cabeza, suenan.
La agonía está servida.
Palabras resbaladizas,juguetonas,
pícaras y burlescas, que retengo
en mis jóvenes manos
como si de tu ropa interior se tratase.
¡Por fin!¡Por fin aparecen!
Palabras que se han quemado
por el frío juego de la melancolia;
y ahora descansan tranquilas, serenas.
Se enlazan y se excitan en mi cabeza, suenan.
La agonía está servida.
jueves, 3 de noviembre de 2011
Ataraxia
Tengo en mis adentros un cuervo.
Trepa por mi garganta.Llega a mi boca, de labios secos y agrietados. Permanece allí. Revolotea. Y vuelve. Me saca los ojos,pica mis hendiduras y se alimenta de mi ser.
Mi poema oscuro y triste, enfermo o venenoso que está aquí y me mata muy lentamente
Apático
Ya no están. Se fueron.
Aquellos infinitos besos
virginales,
siluetas inexistentes.
Silenciosos, marchitos.
Al igual que los ciegos días,
han sido difuminados de la
memoria, quedando solo
retazos de lo imposible,
diáfano esqueleto
que se despide del rápido
vuelo
del arcángel
llorando ante el espejo de
Nietzsche
sin pensamiento,
es decir,
sin palabras
que perduren en el fondo
alocado de tu mirada.
Aquellos infinitos besos
virginales,
siluetas inexistentes.
Silenciosos, marchitos.
Al igual que los ciegos días,
han sido difuminados de la
memoria, quedando solo
retazos de lo imposible,
diáfano esqueleto
que se despide del rápido
vuelo
del arcángel
llorando ante el espejo de
Nietzsche
sin pensamiento,
es decir,
sin palabras
que perduren en el fondo
alocado de tu mirada.
lunes, 31 de octubre de 2011
Melómana
Denis, deseo hacerte el amor apasionadamente. Imagínate. Los tonos de Bach, Bethoween, Verdi y Wagner nos cubrirían,uno tras otro en un sin fin de melodías. Las paredes blancas, tranquilas, escucharían gustosas cada uno de nuestros suspiros y observarían,con curiosidad, como el ambiente rebosaría de amor y deseo. Imagínate, tus manos anidadas en los entresijos de mi cuerpo y las mías, jugando descaradamente con tu ser. Imagínate, ¡rodaríamos, bailaríamos al son de la música! y de fondo... ¡nuestros besos! Imagínate, nuestra piel se pondría en guardia y entre susurros...nos amaríamos. Imagínate, las yemas de mis dedos se deslizarían por tu espalda, eléctrico. Imagínate las mil y una miradas...morbosas. ¡Imagínate! ¡A ti y a mi entre jadeos, en una habitación, llamando al Amor, frente a los bellos paisajes de la Toscana! Imagínate despúes...tranquilos, palpitantes. Una suave brisa provocaría el movimiento puro y sensual de las cortinas cristalinas...y esa danza, junto con la brisa, sería una llamada para,¡empezar de nuevo! Y así, cuánto lo deseo.Besarte y abrazarte tan fuerte que acabaras formando parte de mi para siempre, imagínate...
domingo, 23 de octubre de 2011
Viaje al averno
Ardia en silencio bajo las sábanas.
Y la culpa la tuvo el susurro
de su deseo acogido
en las curvas de mi piel.
Él ardia también.
Pensando en las misteriosas manos
que fueron a cuidar de su pelo
y su mirada perdida,
y esos labios...
que le hicieron olvidar que un día mis besos planearon en su calma.
Y la culpa la tuvo el susurro
de su deseo acogido
en las curvas de mi piel.
Él ardia también.
Pensando en las misteriosas manos
que fueron a cuidar de su pelo
y su mirada perdida,
y esos labios...
que le hicieron olvidar que un día mis besos planearon en su calma.
Forget-me-not
Abandonado quedó el mundo de tus horas.
Los recuerdos, los paseos y
las ropas inertes en mi mente.
Ahora arranco tus voces
que aún pintan las paredes
en la vieja casa de los Dioses.
Las horas se han caído,
al igual que las hojas...en la triste extensión de colores.
Los recuerdos, los paseos y
las ropas inertes en mi mente.
Ahora arranco tus voces
que aún pintan las paredes
en la vieja casa de los Dioses.
Las horas se han caído,
al igual que las hojas...en la triste extensión de colores.
97533
Todo existe.
Se repite felizmente en su existencia.
Nunca serás un extraño.
Las paredes no están dentro ni fuera.
No hay espejos.
Pero a veces todo se resquebraja y hasta ese no poder ser extraños
no existe. Son solo pedazos...
Se repite felizmente en su existencia.
Nunca serás un extraño.
Las paredes no están dentro ni fuera.
No hay espejos.
Pero a veces todo se resquebraja y hasta ese no poder ser extraños
no existe. Son solo pedazos...
domingo, 16 de octubre de 2011
Revoltijo
Abriré el corazón a las huidas.
Porque he aprendido en soledad
de no estar sola
a predecir la lluvia
bajo tu ser.
¿Qué es?
Si vuelves a mi. Tristeza
Te creía lejos.
Ahora todo ha cambiado
pero a ti,
no te importa.
Yo lo recuerdo.
como una flor muerta.
es el corazon,interrumpido,
me dices
y no es cierto.
Me repugna el ánimo saber que nuestra imagen se encuentra en un aleph olvidado. Desgastada. Con colores secos y agrietados. Mientras yo necesito darle un beso de buenas noches.
Y tú..cruzando tus dedos en mis labios más humanos. Pregunto y respondes, alud intransigente.
Porque he aprendido en soledad
de no estar sola
a predecir la lluvia
bajo tu ser.
¿Qué es?
Si vuelves a mi. Tristeza
Te creía lejos.
Ahora todo ha cambiado
pero a ti,
no te importa.
Yo lo recuerdo.
como una flor muerta.
es el corazon,interrumpido,
me dices
y no es cierto.
Me repugna el ánimo saber que nuestra imagen se encuentra en un aleph olvidado. Desgastada. Con colores secos y agrietados. Mientras yo necesito darle un beso de buenas noches.
Y tú..cruzando tus dedos en mis labios más humanos. Pregunto y respondes, alud intransigente.
Mágia Negra
Te amo.
Vienes, vienes y vas,
lentamente por mis caderas.
Y te retengo.
Vienes, vienes y vas.
Respiras. Suspiras. Tiemblas.
Te amo.
Vengo, vengo y voy.
Lentamente por tus caderas.
Y me retienes.
Me amas.
Vienes, vienes y vas.
Lentamente me embrujas,
con esa mágia negra que sólo tú posees.
Arte...belleza.
Lo recuerdo como si fuera ayer.Tonos anaranjados y ocres cubrían la habitación. Su cuerpo...desnudo, lo único que existía era su cuerpo. Postrado en la cama, inmaculado, una perfección de líneas y volumen. Tan griego. Y yo...yo contemplaba, en una silla, tal divinidad humana. Pintaba, y mis manos...De verdad, mis manos recreaban, jugaban,aquello era un torbellino de pigmentos y matices exquisitos. Rugosos y con relieves perfectos.
Me encantaba, dios. Y le deseaba. Y, cuando respiraba,le deseaba aún más.Él tranquilo, me observaba y su mirada...si, su mirada me desnudaba lentamente...Pero, de verdad. Mis manos...¡cómo pintaban!...¡cómo transmitían!
miércoles, 12 de octubre de 2011
Anómalo
Pareces inalcanzable, empolvado.
Con la piel más blanca y suave,
Suelo tumbarme en la cama
e invento historias sobre ti.
Yo parezco más laboriosa
y me dedico en parte,
a levantar la tapa de mi cerebro
para ver si hay alguna flor flotando
pero, no hay nada.
Con la piel más blanca y suave,
Suelo tumbarme en la cama
e invento historias sobre ti.
Yo parezco más laboriosa
y me dedico en parte,
a levantar la tapa de mi cerebro
para ver si hay alguna flor flotando
pero, no hay nada.
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