jueves, 29 de diciembre de 2011

06 del 08 del 2011

A aquella mujer.
A aquella mujer de estrabagantes manías.
A ti, mujer, te digo:
Come, porque el comer es un placer 
y el no comer es una droga.
A ti, mujer, te digo:
Sal y respira profundamente, porque hacerlo es un placer
y el no respirar es una droga.
A ti, mujer, te digo:
Bebe, porque el beber es un placer
y el no beber es una droga.
A ti, mujer, te digo: Escúchame.
Porque al igual que comer, respirar y beber
es necesario...
escucharme, a mi, predicando mis ideas, también lo es.

No hay comentarios:

Publicar un comentario