sábado, 30 de abril de 2011

Homenaje a: Little Disastro Animaux.

Vetusta Morla


No he buscado a nadie,
llevo días buscándome yo.
No quiero pensar en Madrid
ni en su reloj.

Duermo por las tardes, 
por las noches reinvento su voz. 
En las sombras me veo al revés, 
en los libros me encuentro mejor. 

Hey, tú, estatua de sal,
prepara tu salto mortal.
Hoy no te puedo calmar,
pequeño desastre animal.

Pinto en los espejos
personajes de ciencia ficción
que escapan a su otra mitad
sin pedirle permiso al creador.

Y ensucio recuerdos
cuando echo la vista hacia atrás.
He mezclado en el mismo cajón
mis historias, tus fotos y un plan.

Hey, tú, estatua de sal,
prepara tu salto mortal.
Hoy no te puedo esperar,
pequeño desastre animal.

Hey, tú, estatua de sal,
prepara tu salto mortal.
Hoy no te puedo esperar,
pequeño desastre animal.

Hey, tú, ¿tú de qué vas?
Va, dime si vas a saltar.
Hoy no puedo esperar,
ven, pequeño desastre animal.

Las ruinas.

Hoy llueve.
En mi ventana se posan ahora gotas de lluvia y
tras ellas están las viejas ruinas.
Aquí Don Tiempo se lo llevo todo:
Mis libros, deshojados.
Los muebles, podridos.
Mis trajes, apolillándose,allá.
Quizás estas palabras duren tanto como esas ruinas,
que tejieron romanos bajo un Sol caluroso y
una Luna plateada.
O quizás se pudran, se deshojen y se apolillen,como tantas cosas materiales. 

Las cinco estrellas..

Inspirando el mismo asco que una araña, gorda y peluda,
a la que no se quiere aplastar con la mano.
Eso es.Eso es lo que me inspira la gente últimamente.
Y...no puedo hacer nada.Hoy he salido de casa y lo único que he hecho ha sido caminar,
normalmente escucho música pero se me olvidaron los cascos, aunque en cuanto lo eche de menos
la puse sin pensar en el móvil, tan alto como este me permitía. La calle, solitaria. Aunque por ahí
quedaban algunas almas rezagadas con paraguas, luchando contra la naturaleza-de ellos mismos-.
Y he pensado: Joder, que paz. Pero a medida que pasaban las canciones iba creciendo mi sentimiento de 
soledad.Y...no puedo hacer nada. Y ahora estoy aquí escribiendo en mi No casa, con mi No ordenador, y con mi No sola compañía, escuchando Mi Música en el mayor reproductor del mundo, mas caro y mas poderoso, mi mente. Y esta ha sido mi vida, hoy. Quizás me encuentre con mi Alma mañana, de todas formas siempre sera mañana. Yo, las cinco estrellas.

sábado, 16 de abril de 2011

Cada uno con su embudo.1

Las ganas de besarlo
se vieron reflejas en la proximidad
de nuestras bocas,revosantes de vida y juventud
húmedas y calientes de tanto mascar una inconfesable verdad.
Las apariencias engañan, pero el frío se disipó
y la consecuencia a ello fue el calor anudado en los entresijos de nuestros cuerpos.
Obedecimos a las respuestas eróticas sin imponernos al deseo,
aún estando enlatados en los sucios escondites de los pequeños enamorados.
Pudimos haber vencido todas nuestras pasiones,pero no lo hicimos.
Pues cada uno con su embudo, sí, pero elegantes en las formas.
Me gusta.
Me gusta despertar
y observar el sol
                         con los únicos ojos que poseo.
Acurrucarme
y bailar con las sábanas
                                    que desprenden tu olor.
Beber.
Agua fría bajo el sol de verano.
Columpiarme
                     en tu cuerpo.
Oirte respirar.
Observarte al dormir.
Me gusta.
Todo lo que tenga que ver contigo,
porque tú y sólo tú
                             eres el sol de este frío invierno.