Mirando al cielo
los ángeles lloran.
Lágrimas cristalinas
caen por la áspera piel,
de aquellos
que no creen,
ni en su propia suerte.
¡Pobres diablos!
Por calles vacías,
el humo te llena,
se retuerce,
y con él,
los hermosos atardeceres.
Y dime,viajero
que querrás ser
sino un beodo,
un payaso más,
en otra burda corte.
¡Pobre diablo!
Alimañas,
pasean por calles
con otras caras,
y con ropas de gala.
¡Pobres!
Mas, pobres somos todos,
si no utilizamos el corazón.
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