Hablar.Tengo la necesidad de hablar.
Andaba por aquel pasillo lúgubre,sombrio, sólo podía distinguir la luz ténue de la cocina.
Maldita sea, pensé.La luz del cuarto de baño no se encendía.No escuchaba nada,estaba todo en sumo silencio.Tropecé.
Maldita botella de Ron del 43,maldita luz,maldito pasillo,maldita noche,a la mierda el calor.
No me di cuenta de que tenía todo el pie ensangrentado hasta que me dio por mirar,y tras insultar varias veces a la luz y a su familia, conseguí encender la luz del cuarto de baño.
Entré para hablar;tenía pelos de loca,era normal, llevaba días sin dormir;tenía unas grandes bolsas de basura debajo de mis entristecidos ojos y para colmo parecía que había matado a alguien con las manos llenas de sangre y los tobillos,pies hechos un asco.
No tenía ganas de limpiarme, acaso ¿nacemos limpios? o ¿somos seres impolutos?, no, no lo somos.
Me senté en la banqueta de mi abuela, al pensar en ella me enfurecí, no sé si por la idea de que ya no estaba conmigo o porque manché su banqueta de sangre, ¿qué irónico, no?
Empecé a hablar con el espejo, roto, en el suelo.Mis nudillos eran las calles de Francia en el siglo XVIII, mi boca era la boca de alguien que no podía hablar, que no podía mentir, mi boca tenía sed de gente, no tenía a nadie. En un momento tenía el cuerpo pintado de rojo, y de mis lagrimales no salían lágrimas o al menos lágrimas saladas,tenían sabor a relidad..
Salí del cuarto de baño, la luz me estaba cegando..Busqué y busqué a Hipo, mi gata, cuando la encontré, recordé todo.
Parecía que dormía feliz,en el salón, pero no dormía y tenía un circo de moscas recorriendo su cuerpo, me encantaba como olía a descomposición allí dentro y más con la calor que hacía, sin pensarlo mucho tiempo me dirigí a la cocina con su luz ténue y relajante, sobre todo relajante.Mi cocina era lo más maravilloso de la casa excepto por las miles de bolsas de basura que había y por la de seres que allí vivían en ese momento. Vi el café que hacía días que preparé, bebí, bebí a sorbos aquel dulce café, estaba frío pero me sabía bien, como si estuviera ardiendo, quizás cuando piensas que algo es de diferente forma cuando no lo es, lo es.
Y quizás me estaba volviendo loca,pero,¡ yo nací así ! El diablo me echó del infierno para traerme aquí , a esta mierda de lugar.
Agarré el cuchillo con fuerza, y llamé a Hipo.Hipo, ¿dónde estas?,decía sin parar. Ahá,
lo encontré tumbado en el salón, dormía en paz, ¡y qué bien olía! Un baño nos sienta bien a todos, así nos sentimos limpios y no tan sucios.Le clavé el cuchillo recitando Shakespeare y tarareando en mi cabeza la "Overture" de Tchaikovsky:
¡Oh, dulce puñal! ¿Esta es tu funda! ¡Descansa en mí y dame la muerte.
Le di un beso y acabé con las últimas palabras del tan preciado Romeo;
Con este beso..muero.
Oh! Dulce poesía, ¿a quíen no le gusta la poesía bajo el cielo azul en un verde campo? o ¿Al lado de una buena chimenea en invierno?
Lo despellejé y me lo comí, sabía bien, sin contar que llevaba sin comer varios días. No sabía muy bien que hacía allí, ni que hago aquí, y tengo tantas preguntas, y tan pocas respuestas, pero, ¿de qué sirven las preguntas si no hay respuestas?
Ahora estoy aquí, y tengo miedo, la gente grita y me dicen que he matado a toda mi familia,que me cosí los labios para no volver a hablar, que me quedé sorda sin saber por qué,
que mis manos, no parecían manos, ni mis pies, pies.
Pero yo no he matado a nadie, me mataron ellos a mi, era una espinilla en la sociedad.
Vienen a por mi, y no quiero,oigo voces y no quiero escuchar, quiero hablar y no puedo.
¿Qué me está pasando? Aquí todos están locos, jajajajajajajajjajaj yo no lo estoy por supuesto. Solo te doy un consejo. RUN!
Escuchar.Tengo la necesidad de escuchar.
Andaba por aquel pasillo lúgubre,sombrio, sólo que no se podía distinguir nada.Joder, pensé.La luz del cuarto de baño no se encendía o no sabía si se encendia.No escuchaba nada,estaba todo el mundo estaba en silencio.Tropecé...
Andaba por aquel pasillo lúgubre,sombrio, sólo podía distinguir la luz ténue de la cocina.
Maldita sea, pensé.La luz del cuarto de baño no se encendía.No escuchaba nada,estaba todo en sumo silencio.Tropecé.
Maldita botella de Ron del 43,maldita luz,maldito pasillo,maldita noche,a la mierda el calor.
No me di cuenta de que tenía todo el pie ensangrentado hasta que me dio por mirar,y tras insultar varias veces a la luz y a su familia, conseguí encender la luz del cuarto de baño.
Entré para hablar;tenía pelos de loca,era normal, llevaba días sin dormir;tenía unas grandes bolsas de basura debajo de mis entristecidos ojos y para colmo parecía que había matado a alguien con las manos llenas de sangre y los tobillos,pies hechos un asco.
No tenía ganas de limpiarme, acaso ¿nacemos limpios? o ¿somos seres impolutos?, no, no lo somos.
Me senté en la banqueta de mi abuela, al pensar en ella me enfurecí, no sé si por la idea de que ya no estaba conmigo o porque manché su banqueta de sangre, ¿qué irónico, no?
Empecé a hablar con el espejo, roto, en el suelo.Mis nudillos eran las calles de Francia en el siglo XVIII, mi boca era la boca de alguien que no podía hablar, que no podía mentir, mi boca tenía sed de gente, no tenía a nadie. En un momento tenía el cuerpo pintado de rojo, y de mis lagrimales no salían lágrimas o al menos lágrimas saladas,tenían sabor a relidad..
Salí del cuarto de baño, la luz me estaba cegando..Busqué y busqué a Hipo, mi gata, cuando la encontré, recordé todo.
Parecía que dormía feliz,en el salón, pero no dormía y tenía un circo de moscas recorriendo su cuerpo, me encantaba como olía a descomposición allí dentro y más con la calor que hacía, sin pensarlo mucho tiempo me dirigí a la cocina con su luz ténue y relajante, sobre todo relajante.Mi cocina era lo más maravilloso de la casa excepto por las miles de bolsas de basura que había y por la de seres que allí vivían en ese momento. Vi el café que hacía días que preparé, bebí, bebí a sorbos aquel dulce café, estaba frío pero me sabía bien, como si estuviera ardiendo, quizás cuando piensas que algo es de diferente forma cuando no lo es, lo es.
Y quizás me estaba volviendo loca,pero,¡ yo nací así ! El diablo me echó del infierno para traerme aquí , a esta mierda de lugar.
Agarré el cuchillo con fuerza, y llamé a Hipo.Hipo, ¿dónde estas?,decía sin parar. Ahá,
lo encontré tumbado en el salón, dormía en paz, ¡y qué bien olía! Un baño nos sienta bien a todos, así nos sentimos limpios y no tan sucios.Le clavé el cuchillo recitando Shakespeare y tarareando en mi cabeza la "Overture" de Tchaikovsky:
¡Oh, dulce puñal! ¿Esta es tu funda! ¡Descansa en mí y dame la muerte.
Le di un beso y acabé con las últimas palabras del tan preciado Romeo;
Con este beso..muero.
Oh! Dulce poesía, ¿a quíen no le gusta la poesía bajo el cielo azul en un verde campo? o ¿Al lado de una buena chimenea en invierno?
Lo despellejé y me lo comí, sabía bien, sin contar que llevaba sin comer varios días. No sabía muy bien que hacía allí, ni que hago aquí, y tengo tantas preguntas, y tan pocas respuestas, pero, ¿de qué sirven las preguntas si no hay respuestas?
Ahora estoy aquí, y tengo miedo, la gente grita y me dicen que he matado a toda mi familia,que me cosí los labios para no volver a hablar, que me quedé sorda sin saber por qué,
que mis manos, no parecían manos, ni mis pies, pies.
Pero yo no he matado a nadie, me mataron ellos a mi, era una espinilla en la sociedad.
Vienen a por mi, y no quiero,oigo voces y no quiero escuchar, quiero hablar y no puedo.
¿Qué me está pasando? Aquí todos están locos, jajajajajajajajjajaj yo no lo estoy por supuesto. Solo te doy un consejo. RUN!
Escuchar.Tengo la necesidad de escuchar.
Andaba por aquel pasillo lúgubre,sombrio, sólo que no se podía distinguir nada.Joder, pensé.La luz del cuarto de baño no se encendía o no sabía si se encendia.No escuchaba nada,estaba todo el mundo estaba en silencio.Tropecé...
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